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Cuando cocines alcachofas agrega unas gotas de jugo de limón, así mantienes y realzas su color natural.
Puedes limpiar los champiñones con la ayuda de un paño seco, ya que al lavarlos éstos absorben mucha agua, la que después liberan en la cocción.
Para tener acelgas tiernas y sin sabor amargo, cuécelas unos minutos y después cambia el agua. Luego, vuélvelas a poner en el fuego.
Para lograr un arroz más graneado y para que éste no se pegue, debes agregar una cucharadita de jugo de limón por cada cuarto de agua. Se puede cocinar con el agua de la cocción de verduras para alcanzar un resultado más sabroso.
Para que las legumbres queden más blandas, agrega una cucharada de bicarbonato por litro en el agua de cocción.
Para añadir harina o maicena a preparaciones calientes sin que se hagan grumos debes disolver la harina o la maicena en un poquito de agua fría, agregar 1 cucharada del líquido de la preparación e incorporarlo revolviendo constantemente.
Si la noche anterior no pusiste a remojar las legumbres, hiérvelas a fuego alto durante 4 minutos, luego déjalas reposar una hora en agua fría. Así ahorraras tiempo en su cocción.

Retira toda la grasa de las presas de pollo antes de cocinarlos; así le darás un plato más saludable a tu familia.
Al preparar legumbres con cereal, como por ejemplo “Porotos con tallarines” o “Lentejas con arroz”, mejora la calidad de las proteínas presentes en el plato, por lo que estás optimizando su aporte nutricional.
Una porción de pescado aporta similar cantidad de proteínas que otras carnes, pero con una mejor calidad de las grasas, por ejemplo Omega 3, que ayudarán a proteger la salud de tu corazón. Recuerda consumir pescado por lo menos 2 veces por semana, y así estarás mejorando la salud de tu sistema cardiovascular.
El consumo de pescado al menos dos veces por semana en las mujeres embarazadas y que dan pecho, contribuye a la formación del sistema nervioso del bebé y de su visión.
El jugo de limón con el que aliñas las verduras ayuda a que el hierro presente en ellas pueda ser mejor utilizado por tu organismo.
Si las pastas están cocidas “al dente”, tu cuerpo absorberá más lentamente los almidones, ayudando a una buena digestión.
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